LA IMPORTANCIA DE LOS FENOMENOS AFECTIVOS Y DEL FACTOR HUMANO EN LA GENESIS DE LA IMAGEN DEL CUERPO.

La relación madre- hijo en el pasaje de lo subjetivo a lo objetivo.
FREUD: Puso en énfasis en la influencia decisiva de las experiencias afectivas del recién nacido, las cuales pesan sobre toda relación adulta con el mundo y con los demás. El estadio narcisista, donde toda satisfacción de las pulsiones esta vinculada con el “cuerpo propio”, al “estadio objetal”, donde la satisfacción depende de un objeto (exterior la madre) marca una etapa crucial en el desarrollo del yo.
RENE SPITZ: aporto una convalidación experimental a esta teoría; la inseguridad engendrada por la privación del afecto materno durante el desarrollo.
Esta etapa del desarrollo ha sido dividida por los psicoanalistas en tres fases:
Fase Narcista.- se caracteriza por un estado simbólico del recién nacido con su medio, del cual no distingue.
Fase Preobjetal.- señala un acontecimiento social que atribuye ese interés especial del niño por el rostro humano al hecho de que acompaña todas las experiencias, la satisfacción que experimenta el niño.
Fase Objetal.- el estadio sobreviene en el momento en que su capacidad de discriminación perceptiva se ha afinado y en que se hace posible la interacción.
LA IMPORTACION DEL DIALOGO MADRE – HIJO EN LA INSTALACION DEL EQUILIBRIO EMOCIONAL.

La calidad de esos intercambios va a depender la seguridad del niño, condición de la buena formación de su yo y del desarrollo armonioso de su personalidad.
A partir de la estadía objetal, será muy sensible a los signos y a los índices que traducen la satisfacción o insatisfacción de la madre a su respecto.
El niño, intuitivamente, posee la “experiencia vivida” de que su actividad tiene una significación positiva o negativa para el adulto, y es importante que esa significación sea expresada mediante una mímica y un tono de voz que le permita actuar con toda seguridad y atreverse a realizar sus experiencias.

ROL DE LA MADRE EN LA “CAPACIDAD DE TOLERANCIA ANTE LA FRUSTRACION”

Cuando el niño ha experimentado el sentimiento de las manifestaciones expresas de su medio, comprende la significación del “no” como desaprobación y como desacuerdo del adulto respecto sus actividades. El “no” del adulto amenaza limitar sus experiencias y hasta limitar abusivamente su espacio. El “no” es vivido como una limitación de ser corporal.
“Corresponde a la madre desarrollar esa tolerancia ante la frustración” (Micchielli). De otro modo, el niño debe renunciar a un placer inmediato por temor a perder el amor materno que se ha convertido en un verdadero valor afectivo.

ETAPA DE LA DISCRIMINACION PERCEPTIVA ( 3 A 7 AÑOS)

En el transcurso del estadio del “cuerpo vivido”, la experiencia emocional del cuerpo y del espacio conduce a la adquisición de diferentes praxis que permiten al niño sentir en el mecanismo de la relación.
Los tres años, en esta etapa el niño pasara de una visión sincrética y puntillista del mundo, a una representación analítico – sintética del tipo adulto que conduce a la estructuración del espacio-tiempo. El desarrollo de las estructuras sensoriales justifica la denominación de etapa “discriminación perceptiva”. Aun es preciso distinguir entre dos campos perceptivos.
- El aspecto de la percepción mediatizada por nuestro sistema sensorial, percepción del mundo exterior.
- El aspecto de la percepción centrada en el cuerpo propio.

PERFECCIONAMIENTO DE LA MOTRICIDAD

El estadio del cuerpo vivido en el niño susceptible de identificación, de una imitación inconsciente poderosamente motivada por el afecto de este modo se establecía un dialogo corporal, con la madre en particular, un factor importante en el acceso al control tónico.
El niño imita a sus padres reproduciendo su manera de hablar y sus entonaciones. Piaget, se hace posible a la imitación diferenciada, es decir la reproducción de modelos ausentes.

ETAPA DE LA REPRESENTACION MENTAL DEL “CUERPO PROPIO” EN MOVIMIENTO Y PENSAMIENTO OPERATORIO (7 Y 12 AÑOS)

En el transcurso de la etapa de la “discriminación perceptiva”, las áreas de proyección sensoriales especificadas evolucionan hacia una mayor percepción en el análisis. Los diferentes puntos del objeto a percibir y entre los diferentes campos perceptivos que intervienen en la exploración: el campo visual y el campo auditivo, la motricidad conserva el mismo carácter global y las adquisiciones.

ESQUEMA CORPORAL Y EVOLUCION DE LA INTELIGENCIA

El concepto imagen de Piaget:
- La imagen mental es un símbolo y mas aparece entre el segundo y tercero año
- La imagen mental es una imitación internalizada
Una gran importancia a la imitación que permite el pasaje de la actividad sensoriomotriz a la función simbólica. Los trabajos de Wallon se asocian a los de Piaget para precisar la importancia que es necesario acordar a los fenómenos afectivos y a la identificación.

APLICACIÓN DE ESTOS DATOS A LA REPRESENTACION MENTAL DEL “CUERPO EN MOVIMIENTO”

En el momento del pasaje del tipo de aprendizaje por “comprensión” al de aprendizaje secundario (entre 9 y 12 años) “la operación” podrá conducir no solo hacia el objeto externo sino también hacia el cuerpo propio. La importancia que reviste en la estabilidad del referencial, el eje corporal orientado, adquisición que se logra hacia los siete años lo que Piaget llama coordinación externa. El esquema de acción asociado al esquema postural corresponde a una imagen anticipadora.

INTERPRETACION SEGÚN EL “MODELO NEUROLOGICO”

En ese momento se producirá la finalización del metacircuito poniendo en condiciones, simultáneamente, al rinencefalo y a la corteza discriminativa y asociativa de desempeñar sus respectivos papeles en la dirección y el control de la conducta.
La imagen del cuerpo a la esfera perspectivo-cognitiva integrado los datos de la experiencia sensonoafectivo del cuerpo viviente. En forma paralela el control de la mímica y las relaciones emocionales primarias.

LA ESTRUCTURACION ESPACIO – TEMPORAL

Es la prolongación de esa actitud objetivante con respecto al cuerpo, el plano gnosológico; Piaget lo denomina “descentración”, lo cual significa que hasta el momento el centro absoluto de referencia era el cuerpo propio, a partir de cuyas impresiones y sensaciones se organizaba todo, y que desde ahora 7 a 8 años el niño va a poder elegir otros referenciales y situarse de acuerdo con otras perspectivas.
Lo cual permite operaciones sobre un espacio virtual que lo encamina progresivamente hacia el dominio de la inteligencia abstracta.
Siete años.- Reconocimiento de la derecha y la izquierda de los demás la posibilidad de reproducir un rumbo lo que requiere establecer una relación precisan entre los diferentes ángulos y lados.
Ocho años.- El niño va a poder situar a tres personas, una relación con otra, con referencia a su propia orientación, en el transcurso de este periodo se podrán utilizar con fruto todas las representaciones graficas y sus transformaciones.


MAYRA BERENICE GARZA MARTINEZ.